lunes, 7 de abril de 2008

El Sultán del Swing


Soultains of swing fue uno de los primeros temas musicales que me apasionaron. Sin fecha exacta en mi memoria, recuerdo aquélla transición adolescente en la que dejé de devorar toda la música que me ofrecía mi primer radio FM para comenzar a elegir con algo más de criterio las canciones que realmente me gustaban. Incluso me atrevería a asegurar que fue Soultains… la primera canción que grabé de alguna de aquéllas lista de éxitos que los locutores desgranaban durante todo el día en las cadenas comerciales. John Lenon era ya otro reciente mito asesinado por aquellas fechas, mientras Knopfler, con su banda los Dire Straits, colapsaban el mercado musical con su LP Brothers in Arms.

El incombustible Mark Knoffler - para muchos el mejor punteador de guitarra de todos los tiempos – es, además, sinceramente modesto. Hace años declaró en una entrevista que se vé incapaz de tocar como los guitarristas de flamenco, a quienes admira. Seguramente no le hace falta. Demuestra lo que puede ofrecer en cada actuación y en cada disco.

Knopfler es un talento absoluto. Su estilo personal marca todo aquello que él hace, tal y como se puede apreciar, por ejemplo, en uno de los primeros trabajos de un Bob Dylan rehabilitado de las drogas, Slow Train Coming, finalizando los setenta. Los ochenta fueron los años de gloria del grupo. Sus temas de entonces son hoy considerados como clásicos en todo recopilatorio de calidad. Los noventa marcaron la desaparición de la banda, ya una leyenda, y la consolidación hasta nuestros días de la carrera en solitario de Knopfler..

En estos primeros días de Abril ha dado un concierto en Madrid, basado en su último trabajo “Kill to get crimson”. A decir de los asistentes, el evento fue para no olvidarlo jamás. Junto a sus temas de siempre interpretó alguno inédito y sus últimas composiciones. El público, completamente entregado, disfrutó desde el primer hasta el último minuto.

De vez en cuando, la vida nos regala un genio. Nos entrega a alguien que tiene el valor de salir de la carretera, del cómodo y seguro asfalto, para correr campo a través hacia tierra de nadie. Mark Kopfler decidió un buen día dejar atrás su empleo de maestro y aventurarse con su stratocaster en la jungla donde sobreviven tantos músicos de futuro incierto. Y ahí está. Entre los grandes más grandes.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenisimo, buenisimo... que recuerdos.

Anónimo dijo...

Y que tarde mucho en jubilarse!!!

Anónimo dijo...

Todo el lp completo fue fantastico. historia de la musica.

Anónimo dijo...

Genial Mark Knopfler. Fantástico.

Puedes oir sus temas durante horas y horas...

Anónimo dijo...

Pero...¡Por Dios!¿De donde habeis salido?
¿de verdad esto os gusta?
además no se de entiende,canta en extranjero.
Donde esté Camela o Rodolfo Chiquilicuatre que se quite esto.
saludos.
la mujer de Rodolfo.

tiomilio dijo...

Yo vi el concierto de mark de hace 3 ó 4 años en madrid y aún no lo he olvidado

es un crac, un artista, Es impresionante

gutiforever dijo...

Yo tuve la suerte de verlo en Wembley en un mano a mano prodigioso con Eric Clapton, en ese Soultains of swing más acojonanate jamás interpretado.